Hablar de carnaval es hablar de cocido, filloas, orejas, roscas… Si hay una sensación que define a esta época es esa mezcla de olor a anís, masa y horno… ¡Y cómo nos gusta! Las filloas son, sin duda, uno de los platos protagonistas, dulces, finas y ligeras, perfectas para compartir en familia y para que los más pequeños disfruten del carnaval.
Para prepararlas, mezcla 250 g de harina con 3 huevos, 500 ml de leche y una pizca de sal hasta obtener una masa suave y líquida. Calienta una sartén antiadherente con un poco de mantequilla y vierte un cucharón de masa, girando la sartén para que se distribuya finamente. Cocina unos 2 minutos por cada lado hasta que estén doradas y ligeras.
Rellénalas con marmelada, miel o chocolate según el gusto y dóblalas con cuidado. Para un toque especial, espolvorea azúcar glas o añade un poco de canela. Servidas recién hechas, las filloas evocan la tradición del carnaval y se convierten en un momento de disfrute y diversión en familia, donde grandes y pequeños pueden participar decorando y rellenando sus propias creaciones.